El rostro es la parte del cuerpo a la que le prestamos más atención a la hora de aplicar tratamientos específicos que eviten la deshidratación pero, ¿os habéis fijado que la piel del cuello y el escote es muy “chivata” y se nota mucho si está hidratada o no?

Es normal que a partir de los 35 años (más o menos), comencemos a notar que la zona del escote ha podido perder tersura o que ya no se ve tan lustrosa y esto se debe a que a partir de esa edad, la piel comienza a perder elastina y colágeno, que la mantienen firme y flexible.

También hay que tener en cuenta que es una zona con pocas glándulas sebáceas, así que es normal que siempre se vea más seca que el resto de la piel.

Es recomendable utilizar una crema específica para tratar la zona y también es conveniente que asumamos su aplicación como un paso más de la rutina diaria (merece la pena). 

 

Matarrania, que es una de nuestras marcas imprescindibles, tiene una fórmula de lo más completa, ya que incorpora aceite de avellana en un alto porcentaje, y eso se traduce en un extra de vitaminas para la piel del cuello y el escote.

Como también lleva Salvia (un ingrediente que se conoce desde siempre para cuidar el pecho), el resultado es un bálsamo rico, fundente y de fácil absorción que deja una piel suave y tersa. O mejor, dicho, ¡súper bonita!

Seguro que más de una ya está tentada en probarla y, por supuesto, la tenemos disponible para que podáis usarla desde ahora mismo. ¿Quién quiere una?

 

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