¿A quién no le gusta sentir la piel suave y uniforme? Desde luego es una de las sensaciones más agradables y una señal de piel cuidada.

Para conseguir ese deseado efecto  uno de los pasos imprescindibles es realizar un peeling al menos una vez a la semana. De ese modo eliminamos las células muertas y revitalizamos la piel, ya que se consigue una mayor luminosidad. Además, si luego nos aplicamos una crema hidratante o estamos realizando algún tratamiento, lograremos que los productos hagan un mayor efecto porque penetran mejor.

Hay que prestar atención al tipo de exfoliante que nos apliquemos porque algunos son demasiado abrasivos e incluso pueden llegar a contener microplásticos,  ¡justo de lo que hay que huir!

Cuando nos exfoliemos no debemos frotar en exceso ni tratar de despellejarnos, en todo momento debemos de utilizar productos que mantengan la piel perfectamente protegida.

Uno de nuestros favoritos es el Exfoliante Corporal “Peeling de Saloum” de la marca Maison Karité. Su componente principal es la manteca de karité pura, que nutre, hidrata y protege la piel. Las partículas exfoliantes son a base de sal del Delta del Saloum, muy rico en minerales y que nos ayuda a drenar.

Se trata de un peeling tan suave que incluso se le puede realizar a los bebés y, de hecho, en la zona del Saloum uno de los rituales principales tras el nacimiento de un niño es el de frotarle esta mezcla por el cuerpo.

Precisamente, tras haber presenciado uno de estos rituales, Maison Karité decidió adaptarlo para que podamos disfrutarlo también nosotros.

Si queréis probarlo vosotros os lo recomendamos sin dudarlo.

¡Feliz semana!