Todos tenemos muy claro que hay que ponerse protección solar cuando vamos a la playa o nos disponemos a tomar el sol pero, ¿qué pasa después de estar unas horitas tostándonos?

El producto que nos pongamos tras la sesión playera tiene tanta importancia como la protección porque complementa su acción sobre la piel.

Además de refrescar e hidratar, el “after-sun” nos proporciona antioxidantes para mantener a raya los radicales libres que dañan nuestra piel a través de un proceso conocido como estrés oxidativo.

Cuando tomamos el sol se produce un desequilibrio que afecta la estructura de la piel y que nos trae de regalo un precioso envejecimiento prematuro. Por tanto, una de las principales funciones de una buena loción post-solar es la de equilibrar y evitar que el daño sobre la piel sea evidente.

Otro motivo a tener en cuenta es que la duración del bronceado (que tanto cuesta a veces conseguir) se prolonga y podremos disfrutar de ese colorcito tan favorecedor durante más tiempo. 

En Lilium apostamos por el “Fluido Refrescante Para Después Del Sol” de la marca “Acorelle”. A continuación os diremos los puntos que más nos han gustado de este producto:

  • Repara la piel: Incorpora ingredientes nutritivos e hidratantes que aportan elasticidad. Entre ellos destacan el aceite de coco y el tocopherol.
  • Calma y Refresca: Uno de sus ingredientes principales es el agua de menta, ideal por su fragancia refrescante y su capacidad para relajar la piel.
  • Fácil Absorción: Su textura ultraligera se absorbe al instante y no deja restos sobre la piel.

Como podéis ver las ventajas son muchas y el esfuerzo que supone aplicárselo es muy poco.

¿Lo queréis, verdad? Pues ya sabéis que lo tenéis disponible tanto en nuestra tienda física como en la online.

¡No os quedéis sin el vuestro!

¿Quires comprarlo?