¡Hola a todas!:

 

Muchas veces nos preguntáis por los sérum faciales, ¿para qué sirven?, ¿cuándo me lo pongo?, ¿se nota el resultado?…

El sérum facial es un producto de tratamiento altamente concentrado, por lo que una cantidad mínima es suficiente. El principal beneficio es que intensifica la acción de las cremas, por lo que los resultados son visibles en mucho menos tiempo.

Este producto debería de comenzar a utilizarse a partir de los 30, aunque todo depende del estado de nuestra piel, por supuesto.

Los sérum tienen una textura muy ligera, se absorben casi al instante, por lo que conviene que, si decides usarlo, lo apliques antes de la crema hidratante. Otra opción es la de mezclar dos gotitas con la crema y aplicarlo todo junto, ¡a veces las prisas mandan!

Lo ideal es aplicar el sérum al menos dos veces al día, por la mañana y por la noche, aunque en ocasiones y dependiendo del tipo de sérum, con ponerlo por la noche únicamente sería suficiente. Al igual que por la mañana, podrías utilizarlo junto con tu tratamiento de noche habitual o solo si tu piel no requiere un cuidado excesivo.

Sea cual sea la forma en la que decidas utilizarlo, notarás que la mejoría de la piel es inmediata, ¡magia!

A la hora de elegir el mejor para ti, hay que tener en cuenta varios factores: el estado de tu piel, la edad, el tipo de cutis o la acción que desees tratar. Sea cual sea la necesidad de tu piel, encontrarás el que mejor se adapte a ti, ya que existe una gran oferta. En principio, si tu piel es grasa, deberás optar por los de textura más ligera y con un efecto perfeccionador que no aporte grasa y tenga una acción alisadora. Para una piel de tendencia seca buscaremos los que potencien la acción hidratante sobre todo. En el caso de que tu piel sea mixta podríamos elegir un sérum que tenga una acción global, para que te ayude a nutrir la zona seca y a regular el sebo en la zona más grasa.

 

También existen algunos más específicos, como los anti-edad para las pieles más maduras o los aclarantes, para tratar las manchar de la piel.

La forma de utilizarlo es simple, lo importante es no aplicar una cantidad excesiva y masajear concienzudamente hasta su total absorción. Comenzaremos desde el centro hacia el exterior realizando suaves movimientos circulares. No nos olvidaremos de aplicarlo también en el cuello y extenderlo en movimientos largos y ascendentes.

En Lilium os recomendaremos sobre cuál es el mejor para las necesidades de vuestra piel. Estamos seguras de que los resultados os encantarán.

¡Os esperamos!